jueves, 10 de octubre de 2013

Inocencia viva


¿Y qué es realmente madurar?
¿Enterrar vivo a ese niño que fuimos algún día?
¿Matar junto con él ese espíritu que llevamos dentro?
¿Perder a propósito los restos de nuestra inocencia?
¿Dejar de reírnos por el motivo más estúpido?
¿Jugar al adulto que posiblemente jamás alcanzaremos ser?

Madurar es adquirir nuestras responsabilidades
Sin olvidar el niño que fuimos hace un tiempo atrás 
Sin matarlo en nuestro interior
Conservando un mínimo de esa inocencia que resulta tan tierna 
Sin dejar de reír, porque la risa, es el remedio ideal 
A cualquier enfermedad que aqueje al alma 
A cualquier motivo que nos quiera quitar la alegría de vivir
A cualquier problema que nos prohíba de disfrutar la vida
El mejor regalo que se nos pudo otorgar.


Luana González.




No hay comentarios:

Publicar un comentario