Estoy acostumbrada a recibir un mensaje de mi papá deseándome los buenos días todos los días a las siete de la mañana;
Estoy acostumbrada a responderle todos los días a la
misma hora para desearle un buen día a él también;
Estoy acostumbrada a levantarme por la mañana y darle los
buenos días al sol, aunque no esté;
Estoy acostumbrada a recibir una vez por semana un
mensaje de mi mamá diciendo “No te des por vencida. Dale para adelante”
Estoy tan acostumbrada a lo simple,
que cuando la flor de la sencillez se vuelve muy
exquisita,
me siento perdida, necesito volver a mi sencillez para
recuperar mi mundo;
Porque estoy acostumbrada a eso…

No hay comentarios:
Publicar un comentario