lunes, 28 de octubre de 2013

Gotas de Transparencia

Mientras en el techo las gotas suenan, parecen repiquetear en su interior, gotas que parecen limpiar el polvo de lo más profundo de su ser, y sacan a relucir lo que en realidad es, un gran montón de confusiones. Confusiones a las que siempre les temió, y nunca logro enfrentarlas. Con la lluvia ellas vuelven, porque vuelven a su pensamiento añoranzas mal disfrazadas de superaciones y sonrisas vacías. De sentimientos que son, pero los reprime, no los deja ser por temor a que le sean más fuertes, Por temor a perderse en su infinita confusión.
Es hipócrita consigo mismo, cree no tener puntos medios y ser extremista, cuando su realidad es todo el contrario, siempre está al medio de la linea, jamas en los extremos, no sabe odiar y tampoco amar. No discierne entre bien y mal, y tampoco actúa en función de ello, simplemente lo hace y a veces se arrepiente.
Pero llega la lluvia y lo limpia, lo purifica, lo deja pensar y ver su realidad, y siente lastima de si, de su hipocresía frente a la vida. Se repudia a si mismo, por predicar lo que no es, por vender semillas que el mismo no planta ni cultiva, por ocultarse y odiar lo que realmente es, por no dejar ser su mente inquieta, por reprimir su espíritu crítico por el temor al repudio y la soledad a la que conlleva su naturaleza.
Solo cuando llega la lluvia el lo percibe, sea lluvia de otoño, invierno, verano o primavera, sea cual sea, ella lo abre, lo purifica, lo deja verse a si mismo, solo la lluvia. Pero como dicen "Siempre que llovió, paró", y siempre que ella acaba, acaba su sensatez y el vuelve a su vida hipócrita, a su aparente normalidad, a su interior turbado de confusiones, que solo espera gotas de lluvia para poder verse a si mismo, y sueña con una lluvia eterna para no volver jamas a ser lo que aparenta ser, y poder vivir con lo que realmente es.
                                                                           
                                                                                                                  -Ruben Silva-

domingo, 27 de octubre de 2013

Veneración

No te amo, te venero. Así, como las señoras con sus santos los domingos, arrodilladas entre promesas y rezos. Así soy, devota a ti. Con fe, entrega, fervor y pasión. No te amo, te venero....
Mi Santo es un Santo un tanto ausente. De vez en cuando se me aparece. Y con un semblante de paz y pena, posa su mano sobre mi cabeza y besa mi frente.
Mis rituales son sencillos. Procuro que sea la prioridad de mi día. Le bordo mantas de deseo y devoción. Trato de agasajarlo para que su estadía sea más larga. Mi silencio es suyo. Mi mirada y mis suspiros también.
De mi morada he hecho su descanso. Mi vientre es su templo. En mi pecho reposa su cabeza distante. Lo acaricio suavemente al anochecer, mientras pido con mis ojos cerrados que se quede otra noche más.
Mi Santo, tan hermoso, tan esperado. Amarte desgasta, mi alma, mi piel, mis lágrimas. Pero tenerte aquí entre mis brazos, reaviva el ardor de mi devoción.


—Lu Biurra.


jueves, 17 de octubre de 2013

Nido, viento y amor

De primaveras
vestiré tu piel
sin temor
a conjugarla
en el verbo de tu ser
regaré tu libertad
para verte florecer
para mí
más allá de mi jardín
donde hay
mariposas porque sí
porque no quiero rejas
quiero el sol
en nuestra habitación
sobre tu cuerpo de
mujer libre.

De atardeceres
vestiré tu piel
dejaré el sol leer
esa rima
entre mis labios
y la poesía
de tu boca
la melodía
de tus ojos
la osadía
de tu cuerpo.

Quiero verte volar
Yo tu nido
tu viento
y tu amor.
David Benavídez.



martes, 15 de octubre de 2013

Soledad

Otro día sentado, corriendo tras las horas me encuentro. Sin sentido de un por qué o de pensar en hacer algo.
La llegada de Soledad me anima el día, y me dio por un momento el sentido de estar respirando, sintiendo, siendo.
-Cómo pasa el tiempo, ¿no? –dijo ella.
-Sí, pasa volando… –en ese momento pude disfrazar un poco lo que sentía en mi interior.
¿Por qué hacerlo? ¿No habrá gente que esté en la misma situación indiferente en que estoy?
Soledad estuvo poco tiempo, tenía cosas que hacer –o por lo menos era lo que pensaba yo. Se fue rápido y sin saludar, pudo ser por aburrimiento, no hay mucho que hacer por aquí.
Ahora pienso lo que pudo haber sucedido si me quedara en la sala blanca de aquel edificio, tendría más compañeros con vestimentas blancas, pero volvería a una ventana y en un cuarto me quedaría escuchando una voz que se paseaba en mi cabeza.
Le estaba dando más seguridad y confianza, por momentos quería hacerle caso, pero se callaba.
Un día se calló totalmente, ya no molestaba.
Lo último que vi fue a Soledad llegar, cerré los ojos y pude sentir en mi pecho lo mismo que sentía en mis piernas, nada.


Matías Rodríguez.



sábado, 12 de octubre de 2013

Antítesis

Estoy acostumbrada a recibir un mensaje de mi papá deseándome los buenos días todos los días a las siete de la mañana;
Estoy acostumbrada a responderle todos los días a la misma hora para desearle un buen día a él también;
Estoy acostumbrada a levantarme por la mañana y darle los buenos días al sol, aunque no esté;
Estoy acostumbrada a recibir una vez por semana un mensaje de mi mamá diciendo “No te des por vencida. Dale para adelante”
Estoy tan acostumbrada a lo simple,
que cuando la flor de la sencillez se vuelve muy exquisita,
me siento perdida, necesito volver a mi sencillez para recuperar mi mundo;
Porque estoy acostumbrada a eso…
a un mundo sencillo y simple… lleno de flores.




jueves, 10 de octubre de 2013

Inocencia viva


¿Y qué es realmente madurar?
¿Enterrar vivo a ese niño que fuimos algún día?
¿Matar junto con él ese espíritu que llevamos dentro?
¿Perder a propósito los restos de nuestra inocencia?
¿Dejar de reírnos por el motivo más estúpido?
¿Jugar al adulto que posiblemente jamás alcanzaremos ser?

Madurar es adquirir nuestras responsabilidades
Sin olvidar el niño que fuimos hace un tiempo atrás 
Sin matarlo en nuestro interior
Conservando un mínimo de esa inocencia que resulta tan tierna 
Sin dejar de reír, porque la risa, es el remedio ideal 
A cualquier enfermedad que aqueje al alma 
A cualquier motivo que nos quiera quitar la alegría de vivir
A cualquier problema que nos prohíba de disfrutar la vida
El mejor regalo que se nos pudo otorgar.


Luana González.




Lejano recuerdo nocturno

¿Dónde habitas, triste recuerdo?
¿En las penas de las noches aturdidas?
¿En las lágrimas de las almas destruidas?
¿En el vacío de un corazón que solo late?
Te has ido y tu presencia ni se huele.
No haces parte de mis horas más largas.
Me abandonaste como un caballo desbocado.
No te extraño, ahora soy libre.
Solo a veces pienso, ¿dónde estarás?
¿A quién le quitas el sueño en cada madrugada?
¿A quién le incitas el llanto despiadado?
¿A quién invitas a la soga de un ahorcado?
¿A quién destruyes lentamente su existencia?
Te fuiste y no te extraño.


—Lu Biurra.


martes, 8 de octubre de 2013

La Huída del Recuerdo


Y llegó ese día en que las ideas se acabaron, que ya no había más que escribir, en ese pesado libro llamado vida. Estaba el hombre allí sentado, vacío; curtido por sus propias vivencias. Teniendo sonrisas que estaban manchadas de la pintura de su vida,
Tantos colores vivos,
Y tantos opacos,
Tantas sombras delineadas al pasar el tiempo,
Que llegó ese momento en que ya no podía pensar, que ya no podía sentir, estaba en efecto vacío, viviendo de constantes recuerdos de su pasado lejano y reciente. 
Cayendo en la cuenta de que todo lo que pensó, no fue, que cuando creyó ganar perdió, y cuando creyó perder, fue de manera atroz.
Fue allí en aquel solitario y frío lugar, con esa música empedernida, que lo llevaba de un extremo a otro de su vida, golpeándolo contra todas las paredes, como si esas paredes fueran palabras, cada verso de cada canción tenía un significado para él.
Cada canción le traía imágenes a su cabeza, -la música se estaba transformando en su vida-. Sus vivencias estaban siendo todas cantadas, y el las estaba volviendo a sufrir con cada palabra. Estaba perdiendo su alma en el pasado, perdía su tiempo en "re-sufrir" lo ya sufrido. Sin poder percibir lo que le ocurría en el presente, temiendo al pasado que le acobardó y agotó su ser. Perdiéndose en la constante lejanía de lo que no fue, por más que el quiso que fuera.
La realidad no estaba a su alcance, porque la realidad siempre era irreal. Cuando de pronto la música cambió, una magistral nota abrió una puerta en su cabeza, y los rayos de luz se dejaron ver por entre la nube del humo de sus cigarrillos. Su mente se tele-transportó y se vio a sí mismo decrépito, encerrado, preso de sí mismo. Todo en un flash, esa puerta parecía ofrecer una nueva oportunidad, una esperanza de liberarse, pero en ese momento no lo concibió, dejó que la puerta quedara así, entreabierta, con esos rayos de luz penetrando, mostrando claridad, se embebió más aún en alcohol y cigarrillos, dejando su mente perderse en la oscuridad y el dolor de lo que antes fue, pero siempre fue consciente de que aquella puerta estaba abierta. Se perdió, pero en un momento de esa noche negra, se volvió a ver.
Volvió a ver su realidad, monótona y decrépita, y se cansó.
Intentó levantarse, y se cayó, en ese momento su pasado pesó más que nunca, le pareció volver a sentir todos sus dolores, y sintió añoranza de ellos, que al fin y al cabo eran su vida, sus malos compañeros, pero en fin los únicos. En su estado podía percibir que ellos eran sus compañeros, ellos eran su vida, pero también ellos lo tenían prisionero, encerrado y tan solo como nunca lo hubiera imaginado.
Y así fue como luchó contra ellos, por su libertad, cansado de la decrepitud, y como pudo logró llegar a la puerta, que estaba entreabierta, y la terminó de abrir. Fue encandilado por la luminosidad, por unos momentos no logró ver lo que había más allá de la puerta.
Cuando logró ver, vio vacío, y vio libertad. Temió, y miró hacia atrás, y vio su prisión. Y en ese momento pudo darse cuenta de que la vida estaba en ese vacío al que debía arrojarse para escapar de su prisión, que la libertad era arrojarse, sin saber qué le esperaba, que la realidad siempre era irreal e incierta, que los recuerdos hacen parte de la vida, pero solo han de quedar en nuestra mente, y no hacernos prisioneros. 
Que vivir la vida siempre es saltar al vacío, sin saber cuán larga es la caída y cuán fuerte es el golpe que hay al final.
Que para saltar se debe ser consciente que después de un salto, puede haber una caída y un golpe que inevitablemente van a acabar con la vida y se transformará en la muerte, la misma muerte que lo iba a encontrar en su decrépita prisión, y que de ella no hay como esconderse.
Miró nuevamente su prisión y saltó.

Rúben Silva.

lunes, 7 de octubre de 2013

Pasadizo Secreto

Veo más allá de los sentidos, miro más allá de lo que ven mis ojos.
Siento, aunque siento que siento que no siento, que quiero sentir que no quiero pero que quiero sentir lo que siento. Lo siento, lo lamento. Pero no lamento lo que siento.
Momento de flores, perfumes, aromas, ruidos silenciosos, sangre que corre más rápido por nuestras ventas. Sangre que intenta no correr, pero corre.
Momento de basura, hedor, aromas densos, fuertes, silencios ensordecedores. Dos corazones que quieren la calma, pero que corren sin parar, queriendo ir más rápido. Que besan risas de satisfacción con lágrimas de tristeza de una conciencia que te acusa.
Estar allá en lo alto donde no quiero estar, pero quiero estar.
Decir que no, pero la acción es sí y sí y sí, pero no.
Es un perdón que no se quiere escuchar, aunque produzca un descanso de lágrimas saladas.

Keila Cardoso.


sábado, 5 de octubre de 2013

Poesía, Lenguaje y Resistencia

Una reflexión acerca de Viento de Nadie de Fabián Severo.
(Texto preparado para la presentación del libro)

Alejandra Rivero


Hablar de Fabián Severo es hablar del portuñol, aunque este poeta nacido en Artigas y radicado en Montevideo, no ha escrito solamente en esta lengua. Pero los libros que han alcanzado trascendencia a nivel nacional (qué paradoja para este Uruguay que, históricamente, ha defendido “con uñas y dientes” una añorada identidad monolingüe) han sido, justamente, los escritos en portuñol, a tal punto de recibir el premio Morosoli, en 2011, por uno de ellos (Noite nu Norte, 2010).
Pero esto no es producto de la coincidencia. Como el propio Fabián lo dice, “hay un mensaje en todo esto”. Claro que sí: el momento histórico, las exigencias internacionales, las relaciones económicas, que producen o son consecuencia de relaciones culturales, han “presionado” al país en su reconocimiento de las diferentes lenguas que coexisten con el español (la impuesta), procurando generar una conciencia lingüística que abarque, principalmente, la elaboración de políticas explícitas en reconocimiento de esas lenguas minoritarias que, en la gran mayoría de los casos, son lenguas maternas de alguien.
Y, justamente, el portuñol es la lengua materna de Fabián Severo. Y la lengua materna es la lengua del corazón. Como titula Aldyr García Shlee su prólogo de Viento de nadie:O portunhol do coração de Fabián Severo”, frase por demás elocuente que define en su esencialidad a este libro que presentamos hoy.

Caracterización lingüística de la frontera uruguayo-brasilera y su relación con la producción literaria en DPU

Desde la Universidad, la zona fronteriza uruguaya en límite con Brasil, ha sido definida lingüísticamente como bilingüe y diglósica, pues enfrenta dos variedades de diferentes estatus sociolingüístico: el español estándar (considerada la lengua de prestigio) y los dialectos subestándares de frontera de base portuguesa, conocidos a través de la sigla DPU (Dialectos Portugueses del Uruguay), de escaso prestigio social. Por otra parte, los DPU tienen para todos los que han estudiado esta frontera, un carácter de una variedad lingüística exclusivamente oral y conversatoria, existiendo en su forma “pura” en comunidades de naturaleza “ágrafa” o con un amplio porcentaje de analfabetos. La escritura y sus funciones sociales permanecen ligadas para aquellos autores a las llamadas variantes altas, o sea, al español y al portugués.
Con respecto a esta última afirmación, comparto lo dicho por Luis Ernesto Behares y Carlos Ernesto Díaz en el libro Os som da nossa terra. Productos artístico-verbales fronterizos (1998)[1]:

En efecto, no creemos que pueda afirmarse tan tajantemente que los DPU carecen de un nivel de funcionamiento propio de la lengua escrita. En primer lugar porque […] existe un amplio repertorio de textos escritos en dialecto. En segundo lugar, porque no puede entenderse la dinámica escrito-oral como polos irreductibles, sino como continuo de usos sociales, y la realidad fronteriza muestra […] que ese continuo atraviesa a los DPU (Behares & Díaz 1998: 10).

Por lo tanto, estamos ante la “presencia de una incipiente realidad literaria en DPU” (Behares & Díaz 1998: 10). Realidad que se compone de productos artístico-verbales y que está ubicada en el continuo oralidad-escritura, y más bien sobre el polo de la escritura. Las producciones de Fabián Severo son un ejemplo de ello[2].
Con respecto a la situación diglósica de la comunidad lingüística en frontera con Brasil, determinada por los estudios realizados desde la Universidad como una de las características de la realidad fronteriza (hecho nombrado anteriormente), considero que las producciones artístico-verbales realizadas en el portugués del Uruguay están atravesadas por esta realidad sociolingüística, que se manifiesta de diferentes formas en los diferentes escritores fronterizos, según el peso social y cultural que esa realidad haya ejercido sobre ellos.
En el caso de varios escritores riverenses que ejercitaron los DPU en sus producciones escritas literarias, considero que la situación de diglosia lingüística (o literaria) representada por ellos, responde a una actitud de profunda “simpatía” hacia el dialecto y hacia los que lo hablan, pero que, de cierta manera, el yo poemático permanece “alejado” de esa realidad. Esas hablas no se manifiestan en esos poetas desde el dolor o desde el extrañamiento existencial, sino como necesidad de expresión o de reivindicación, más desde una postura de lengua adquirida (y de la que se sienten partícipes) y no de lengua materna. En las producciones de estos poetas el dialecto aparece en la voz poemática de diferentes formas:

a)      representando a un personaje hablante del portugués del Uruguay, como por ejemplo “La cordiona” (1947) de Agustín Ramón Bisio[3];
b)      cediendo la palabra a un personaje hablante de esa lengua, como “Un terço” (1950) de Olintho María Simões;
c)      describiendo, recreando o narrando una situación típica o cotidiana fronteriza, como “Va’encomenzar el baile” y “Benceduras” (ambos de 1947) de Agustín Ramón Bisio;
d)     reivindicando las hablas fronterizas uruguayo-brasileras o su situación cultural, como “Bobiando” (1950) de Olintho María Simões o “Oh Riverana, oh fúlgida frontera” (1978) de Taunay de Barros.

Uno de los ejemplos más contundentes en lo que se refiere a la reivindicación del lenguaje fronterizo y que muestra la diglosia literaria que acarrea el empleo de ese lenguaje, lo tenemos en el libro Rompidioma (2005) del cantautor riverense Chito de Mello, libro que recoge las composiciones de su primer disco del mismo nombre, editado en el año 2002. En el título del libro vemos implícita la diglosia: “rompidioma” es un término, utilizado por un sector de la población riverense, para denominar a los hablantes del portugués del Uruguay, pues los caracteriza como personas que destruyen lo que sería el idioma correcto, sometiéndolo a una situación de violencia y desconocimiento de las raíces culturales que ese idioma correcto conlleva. El Chito lo que hace es adoptar el término peyorativo como suyo y lo utiliza para resignificar su postura poética; se apropia del insulto para hacerlo definición de su poesía y de su comunidad en la construcción identitaria de la frontera, con un tono jocoso y hasta paródico.  
En conclusión, la situación diglósica fronteriza aparece en estos poetas riverenses, impregnada de simpatía hacia el sector social hablante del dialecto, como una contrapartida a la opinión que domina el resto de la sociedad, por lo que le confiere a esa actitud una suerte de resistencia frente a una cultura dominante[4]. El humor es otro elemento que contribuye a esta actitud.

Viento de nadie y el portuñol del corazón de Fabián Severo

La diglosia lingüística y literaria realiza su presencia en la obra de Fabián Severo de otra manera. Ya no está el tono jocoso, la risa o la estridente reivindicación; la diglosia, aquí, conforma un discurso que parte de una herida. Porque para el hablante del dialecto seguramente la diglosia representa una herida, pues determina que la variedad lingüística hablada por él es incorrecta o de baja calidad, y justamente, la lengua es uno de los factores más importantes en la conformación de la identidad personal.
A pesar de que el humor es una de las características literarias de Fabián Severo, el portuñol[5] que vemos en sus dos poemarios, Noite nu Norte (2010) y Viento de Nadie (2013), poetiza un sentimiento de dolor y vacío provocado por la vida en la frontera, y que se ve de diferentes maneras en cada uno de los libros. En ambos se expone implícitamente un sentimiento de exilio cultural y existencial, que se traslada al acto mismo de escritura, que se realiza como una necesidad de sacar a luz un pasado soterrado, ocultado por capas de aculturación sureña y desde el lugar mismo de la cultura oficial (ya que Fabián vive en Montevideo). La vida en frontera es vista también como un exilio, un exilio en su propia tierra.
En Noite nu Norte (2010)[6], libro de poemas descriptivos y narrativos, la voz enunciativa de los mismos se configura como la de un hablante del portuñol que describe y narra la frontera desde su propia perspectiva, atravesada por ese sentimiento de dolor y extrañamiento del que hablábamos anteriormente, pero también traspasada por el humor. Como ejemplo de esto menciono a los “mini-poemas” que hacen referencia directa a Artigas, como por ejemplo el Dois: “Artigas e uma estasión abandonada, / uma esperansa ditrás de um trein que no regresa, / una ruta que se perde rumbo ao sur” (Severo 2010: 24), o el Nove: “Artigas teim uma lingua sin dueño” (Severo 2010: 31). También narra situaciones en las que se muestran las actitudes discriminatorias de determinados sectores de la sociedad, como los que hacen referencia a la escuela pública, como por ejemplo el poema Trinticuatro (Mi madre falava mui bien, yo intendía. / Fabi andá faser los deber, yo fasía / Desí pra doña Cora que amañá le pago, yo disía. / Deya iso gurí y yo deiyava. […] (Severo 2010: 64).
En Viento de Nadie, la referencia deja de ser Artigas, su gente y su lengua, para ser el propio corazón del poeta. Es un libro más lírico (aunque la veta narrativa no desaparezca totalmente) que Noite nu Norte, entendiéndose aquí por “lírico” a aquella producción poética que habla directamente desde y sobre el corazón, los sentimientos y el universo interior del que enuncia, denominándose a esa voz emisora “yo lírico” o “yo poemático”. El portuñol aquí se construye como la lengua de la expresión lírica, aquella que transmite la profundidad del sentimiento, fenómeno poco visto cuando se trata del portugués del Uruguay, que ha sido usado por los diferentes poetas para referir a situaciones sociales y culturales, como también en representatividad del pueblo o de voces que hacen referencia al pueblo. Como manifestación lírica, el portuñol es raro. Podría citar como un antecedente de la utilización del portuñol como lengua del lirismo (dentro del universo de producciones literarias en portuñol que conozco), al poema “Piedra-mora” (1947) de Agustín Ramón Bisio, pero constituye un elemento aislado frente a lo que es un libro de poemas que posee su unidad y su cohesión, como dice Behares en el prólogo a Noite nu Norte: “es un libro de poesías y no una colección de poemas” (Beahres 2010: 10).
Si Viento de Nadie constituye una primera producción literaria en la que el portuñol se presenta como la lengua de la efusión lírica y de la expresión intimista, estaríamos frente a un ejemplo de lo que sería un cambio de actitudes frente a esa lengua regional y a la creación literaria realizada en la misma, lo que demostraría que el portuñol crece y comienza a abarcar otros órdenes de la expresión artística.

Procedimientos literarios de Viento de Nadie destacados aquí

Como su antecesor Noite nu Norte, Viento de Nadie está escrito íntegramente en portuñol, pero a diferencia de su antecesor, el título está escrito en español. Uno de los poemas (son treinta y dos), el 6, lo repite, en portuñol:

Na frontera
a yente se vai con el remolino,
corpo ventoso,
panadero
impurrado por u viento de nadies.
(Severo 2013: 20)

Esta elección del título en español responde a una necesidad expresiva y fonética que nace a partir de circunstancias relacionadas con la elaboración propiamente dicha del libro. Tampoco contiene explicitación de su contenido, como en Noite nu Norte, en el que se aclaraba en la tapa “Poemas en Portuñol”. No hay un afán de reivindicación, pero sí una necesidad de expresión que busca la mejor forma para concretarse y conectarse con el lector.
La escritura en portuñol de Fabián Severo, en el pasaje de Noite nu Norte (2010) a Viento de Nadie (2013), se ha ido conformando en una suerte de “estandarzación” del dialecto literario en formas más concretas de elaborar la sintaxis y la morfología fronteriza. Esto podría responder a la necesidad, vislumbrada por el poeta, de una escritura concreta, que integre totalmente forma y fondo y que no diga más de lo que tenga que decir; que exprese, con la sencillez del dialecto, la verdad del alma. Veamos algunos casos, con ejemplos:

a)      supresión total de la “h” (muda) y de la “z”:  

7
Desde que sinventó el ombre[7]
las caye siguen intrando nas casa.

8
Cuando seca
la calor aoga la vida.

2
La soledá es cuando la noite impurra el día
i los vesino ainda no prendieron las lus.

27
La noche se enyena de niños tosiendo
i noum alcansa con resar.

b)      la “y” es utilizada solamente en su función consonante (sustituyendo totalmente la “ll”) y la  “i” adopta también la función de conjunción copulativa:

12
Nu meu río noum yega el mar.

18
Trasía tisora i sal pra cortar aqueyos infierno.

11
Sin arroyo,
se resecan us labio da vida
i noum temo nada pra cantá.

12
Dulse son los chicholo
i la rapadura de chala que repuna.

c)      también se ven uniones de palabras:

“ques” (que es)
“simbarra” (se embarra)
“ditardisiña” (de tardecita)
“sinventó” (se inventó)
“prarriba” (para arriba)
“dagua” (de agua)
“neste” (en este)
“asvés” (a veces)
“duns” (de unos)
“dus” (de los)

d)     en lo que respecta a la frase nominal, se destaca la simplificación de las marcas del plural:

19
Aora mis pie son pasto duro

20
Mi madre tiña la risa en los ojo

21
Asvés, sueño con las casa
que dormein atrás dus serro

30
Eu vi tristesa nus plato
fome nus ojo
soledá en las boca

e)      supresión de la “d” al final de palabra: “soledá”, “oscuridá”, “sé”

Por otra parte y desde el punto de vista literario, podría considerarse al título Viento de Nadie, una metáfora del eje temático del libro: la soledad. El epígrafe del mismo también muestra ese tema: “A Laura y Julieta [esposa e hija] que llegaron para borrar la soledad”. También la frontera se configurará temáticamente, en íntima relación con el tema de la soledad. El primer poema expone lo que vendrá a continuación:

Quein noum cuñece a frontera
no sabe lo ques la soledá.
                                       (Severo 2013: 15).

En Noite nu Norte la frontera podría estar presente desde la invisibilidad, idea que podemos ver en el sustantivo noite; aquí la idea de soledad puede ser interpretada en el título. Este sentimiento irá configurando las muestras, dadas por cada poema, de la herida cultural y existencial de la que hablábamos anteriormente.
La situación social y hasta climática de la frontera pasa a representar, metafóricamente, la situación interior expresada por el yo lírico. Extraigo como ejemplo, de entre muchos, los poemas 3 y 7:

3
Si um ya istá solo casi toda la vida
noum presisa que u sol apague la caye
i deye ese vasío.
Tudo simbarra de a poco
i um se sinte como si yoviera.
U frío queima las mano,
abranda us oso
insuya la alma.
                          (Severo 2013: 17)
7
Nada cambió pur aquí.
Desde que sinventó el ombre
las caye siguen intrando nas casa.
Ayá cada tanto,
alguien dis que veim u futuro
mas el polvo tapa las palabra.
A insperansa e uma orasión prus dumingo
i u lunes nunca yega.
                                (Severo 2013: 21)

Considero que a partir de la configuración cultural de la frontera, en la que la situación diglósica cumple un papel fundamental, se impone prácticamente la imposibilidad de ser lo que se hubiera deseado ser. Acá, en el poema 14, podemos ver esta situación:

Me gustaría tener nome de agua.
Mas mi madre quiso
que meu nome fose de tierra.
Palabra seca que se parte
eim letras de balastro.
Mi madre talvés quiso me salvar das agua
que transforman julio num inferno
i soñó meu nome de piedra.
Nombre de agua sería lindo
mas nestas tierra
um noum elije quien quiere ser.
                                                 (Severo 2013: 28)

Un aspecto interesante de este libro, que podría ser tomado como un método de análisis, es prestar atención a las formas de aparición de los elementos de la naturaleza. El agua y la tierra son elementos muy presentes en el libro y se muestran, íntimamente relacionadas, con vivencias recordadas de la vida fronteriza, las que el yo lírico utiliza para representar o contraponer a su situación de soledad actual. En el caso del agua, el poema 9 muestra una amalgama entre el agua del río (o sea, Artigas) con el agua del mar (o sea, Montevideo), implícita alusión a la condición vital del poeta:

9
Si u mar disimbocara nu meu río
a agua bayando prarriba
levando us pes de color
pra tras du Matadero
pra ingordá taraira com achuras
que asvés la jente noum come.
U mar salando us canto rodado
onde as veia dagua duermen para sempre.
Neste río,
asvés,
tambéin se sueña.
                           (Severo 2013: 23)

En el poema 31, la tierra como “terruño” es representada en la tierra como elemento natural, donde están “plantados” los recuerdos y, parece también, los seres queridos:

31
Tua terra vai cuntigo
por mas que tu cruse u puente
buscando otra sombra.
Ayá van tar te lembrando
con saudade de raís.
                               (Severo 2013: 45)

Para terminar con este panorama del libro Viento de Nadie, quería resaltar un poema en particular que, desde mi percepción, establecería una relación de intertextualidad con otro poeta, cuya temática de la soledad es muy importante y que  también es configurada con los elementos de la naturaleza. Me refiero al poeta español Antonio Machado (1875-1939)  y a su poema “El limonero lánguido suspende” del libro Soledades (1907), poema en el que el poeta sevillano evoca su infancia. En el caso del poema en el que Fabián utiliza el limonero justamente para recordar su infancia, una de las composiciones que considero más logradas del libro, el sentimiento evocado es el mismo; sentimiento que, en este caso, sólo podría ser expresado en portuñol. El poema es el número 19:

Nas casa
nos tiña un limonero.
Ángel verde nu meio du patio abandonado.
Pastisal pra sempre,
selva chiquita
onde sobrava ispasio pra creser
mas no avía como.
Alí, entre u yuyal
uma perna i uns braso
yeno de ojo
perfumando la mañana
con el canto dus gorrión
que eran mas libre que uno.
Yo estraño el limonero.
Aora mis pie son pasto duro,
terra sin flor
onde uno escarva
i no aparese niuna lombrís.
Tanto campo solto nu mundo
i vine a dar neste gris
lonye dus gorrión
que asían cantar mi limonero.
                                              (Severo 2013: 33).

Rivera, 11 de setiembre de 2013




Apéndice
Poemas nombrados en este texto (por orden de aparición)[8]

La cordiona
Agustín Ramón Bisio

Tata:
        Si va pr’el pueblo,
me traiga una cordiona di una hilera.
Que non sea de las piores;
un haga cuestión di precio.

Ya son ordinariasas de nacencia,
mas, com’es pr’un comienzo,
si la cosa promete, in cuanto aprienda,
hei di comprarme una
concertina lujosa y roncadora,
pr’encerrar en su fueye
todos los pajaritos de la sierra,
y dir dándoles suelta uno por uno
por cada agujerito de las teclas.

Me v¡enseñar Ufrasio,
el pardo viejo,
pos, es hombre que sabe
y diz que tengo propensión para eyo.

Usté hai de ver, mi padre,
qué facermente apriendo.

Ya v’a ver qué cordiona baruyenta,
con sus relinchos de potriyo nuevo,
borboyenes de zanj’en día de yuvia
y safaos “¡coles-coles!” d’intrevero.

V’a ver cómo s’incoge la mimosa
y se requiebra como un gat’e aprecio,
y, n’un repente, al estirarse toda,
suerta sus carcajadas francachonas
como boca de negro en noch’e fiesta.

Y hei de decirle, tata,
que non voy a tocar cosas mudiernas:
tangos más retorcidos que un sobeo,
y foltrós de matungos ne la era,
esas cosas que tocan las vitrolas,
algariadas de latas y cornetas,
cosas gringas que, como los gorriones,
fueron corriendo a los chingolos nuestros.

Yo tocarei los aires de la tierra,
qu’intodavía nos quedan,
ayá por los rincones de l’Otava
o por los rancheríos de Lunarejo;
pájaros que s’iscundin,
mesmo que los matreros,
entre las serranías más apartadas
y entre los matorrales más agrestes,
porque le tienen miedo a la bencina,
que los v’echando de su propio suelo.

Vi’a tocar esas valsas alegronas,
que arreboliaban trenzas y poyeras;
aqueyas mazurquitas trotiadoras,
que por las madrugadas daban sueño,
habaneras y chores perezosos,
con coscojeo d’ispuelas,
y polquitas chacreras
de verso y bastonero…
Los toques de sus tiempos,
que usté tanto nos nuembra,
y que entoavía le juyen de los labios
pra distráile las penas…

¡Hué! ¡Non si atore, viejo…!
Un haga roncar el mate, asina juerte,
que le da carraspera y lagrimea…!

¡Tráigame la cordiona,
cuando vaya pr’el pueblo!
Bisio 1956: 109-111
Un terço
Olintho María Simões

Alrededor de una tumba,
en el Cementerio Viejo,
diez personas de color
con unción cantan un terço,
luego de haber recitado
las Aves y Padres Nuestros
prescritos por el ritual
que desde Europa trajeron
al arribar a esta zona
los jesuitas misioneros.
Actúa de capelona
doña Lorenza Remedios,
que goza de justa fama
por el cabal desempeño
con que ejerce sus funciones
como tal, en nuestro medio.

Transcribo a continuación,
recurriendo a mis recuerdos,
algunas de las canciones
que se cantan en los terços:

Abriuse o Sepulcro,
saíu o Senhor fora,
receber esta alma
que vai para a Gloria.

As contas do meu rosario
sao balas de artilharía,
para combater os infernos
resando os Aves María.

Lá vein a Nosa Senhora
decendo u Monte Carvario
levando Nosso Senhor
inxugando cum a tuaia.

Meu Anjo da Guardia
Ben aventurado,
que sempre convosco
me tenhas pegado.
Cuando eu for chamado
por Nosso Senhor,
livraime meu Anjo
de todo pavor.
Si um pavor levar
muinto he de sentir
me ajuda meu Anjo
aos ceus subir.

Cerrado la ceremonia,
si no mienten mis recuerdos,
es ofrendada la misma
a la memoria del muerto,
en la forma que traduzco
bien o mal en estos versos:

Anima bendita
que estás en el Cielo,
tus deudos te ofrecen
llorando en el cielo,
tus deudos te ofrecen
llorando este terço.
Que Dios para siempre
te tenga a su lado,
y que El nos aparte
de todo pecado.

Que me perdone el lector
si he padecido algún yerro,
pues falla muy a menudo
la memoria de los viejos.

Behares & Díaz 1998: 28-30.
Va’ encomenzar el baile
Agustín Ramón Bisio

Ahí llegó Bento-Músico
con su “cordiona” roncadora y vieja,
colgada a media espalda, en una funda
que ya perdió el color, de tan grasienta.

Ahí llegó el ciego Honorio
con su guitarra nueva,
metida en una pierna de bombacha,
bien atada a los tientos.

Las mozas se acicalan y se empolvan
y una a una en la sala “se arpesientan”,
sentándose enfiladas
contra de las paredes
“mesmo qu’en los estantes, las boteyas”!

Y los mozos, allá por los galpones,
se van turnando un peine y un espejo,
y salen con “el pelo arrerlambido,
con mechones rebeldes,
como pelambra de ternero nuevo”

Formando “mosquitero”
se van aglomerando ante la puerta,
y eligen en la fila de muchachas,
la que ha de ser futura compañera.

“¡Compremisio, mozada!
¡Abran cancha un momento,
que va dentrar Sia Nica
con una palangana llena de agua,
qui hai di arrociar el piso de la sala,
pr’evitar qui alevante “polvareda”!

En un rincón, los músicos se ensayan,
para ver si “se aciertan”:
–“Esta cordiona ‘stá perdiendo viento;
me agencien por ahí un papel d’istracia
y un poco de jabón, para componerla”.

–“La guitarra ‘stá baja;
me empriestin argún lápez y una piola
para li hacer un requinto,
y ya, n’un momentito, la arreglemos”.

El dueño de la casa ha prevenido
que “non si han de bailar bailes mudiernos,
porque su casa es casa de famía,
y no atolera fartas de rispeto”.

–Den una siya para doña Liona,
gurís; non sé in qui piensan…!
¿non ven que ‘stá parada,
la pobre mujer vieja?
–“Gracia, non si amoleste…!

–“¡Por qué no habrá venido mi compadre
Liandro Menés? ¡In fija tiene infermos…!
Parece que fartase arguna cosa,
cuand’el non si haya n’una cosa d’estas!

–“Iscuchá, che Aniceto:
cuando quieras d’aqueyo,
‘stá in la mamona grande,
n’una horqueta
que da pra la  manguera…
Preguntale a Gaudencio,
y se acerciorin de que no los cuidin
y nos dejin del quecho…
¡Non vayan orvidarse de tapala,
para que non se vuelque!

–“Echá ajuera eses cuzcos,
que si andan inredand’entre las piernas,
y ha un olor… ¡que naide ha convidao…!
–“Ya para juera, Tramela,
¡Juera de ahí, Muleke!

–“Ucha vascas grandotas,
esas vecinas nuevas!”
–“Tamién in esa casa todo es grande,
incomenzando por los vascos viejos;
los perros, las gayinas, las lecheras…
¡todo lo que trajeron de sus pagos,
parece que se viese
con un vidrio d’omento.”
–“Diz qui es gente muy güeña…”
–“Y muy trabajadera!”

–“¡Oique! Mirá las Pérez,
solo arrastrando seda…!”
–“Quién las vido!”
–“La más grande ‘stá linda,
pena qu’es pretensiosa la pueblera!”
–“Mas, lo que son las chicas, te garanto,
que han d’estar istudiando
para bicho de sexta…!
¡Ucha mujeres fieras…!”
–“Hai de ser corajudo, el que las pele!”

Aquí irrumpen la música y la danza,
van saliendo a la pista las parejas,
y, empieza a resender a agua florida
y a sudor, el ambiente.

“Va’enconezar el baile, muchachada:
ilijan compañera,
mas, no orvidin que es casa de famía
y no atolero fartas de rispeto!”

Bisio 1956: 93-96

Benceduras
Agustín Ramón Bisio

Palabras de ritual

“Con agua da fonte
e rama do monte,
para que non cresças,
te corto a cola
e a cabeça.

Asin se vence el cobrero
en l’hora del Sol dentrar:
moje un ramo de romero,
en agua de manantial;
haga tres cruces seguidas
sobre granazón o heridas
y… ¡ya’stá!

Si al cabo del tercer día
non yegase a mejorar,
se cura con “sempatía”,
escribiendo sobre el mal
y a l’inversa: “¡Ave María!”
pos, si non cura, alivia,
y…¡ya’stá!

Si el cobrero es de ciempiés,
araña o maranduvá,
si agarr’una lapicera
güelta de punta al revés;
con esa parte trasera
mojad’en leche d’higuera,
dispués,

con fe y pasensia, se va
cerrando n’un redondel,
lo mesmo que n’un corral,
la traza qu’el animal
ha dejao sobre la piel
y… ¡ya’stá!

Bisio 1956: 97-98

Bobiando
Olintho María Simões
a Schubert Sarasola

El hijo relata al padre
mientras toman el “amargo”
una “conversa” que tuvo
con un pariente lejano,
que vive en Montevideo,
y vino comandando
un equipo deportivo
(el nombre no importa al caso)
con respecto a cómo vive
la gente de nuestro pago.

–El tal de pariente ese
me dijo, dice el muchacho,
que es Rivera un mundo aparte
y que más bien que uruguayos
parecemos brasileros
por el habla que empleamos
y que en vez de trabajar
vivimos del contrabando;
que no respetamos leyes
y que nos llevan “arriados”
a votar; que no tenemos
conciencia de ciudadanos
y de la función del voto
en un país democrático,
y tantas “lorotas” más
que ya me estaban inflando…
–¿Y usté m’hijo qué le dijo?
(pregunta el viejo a su vástago
con viva curiosidad)
–Le dije: ta te bobiando.

Behares & Díaz 1998: 27-28


“Oh, Riverana, oh fúlgida frontera”
Taunay de Barros

Oh Riverama, oh fúlgida frontera:
uruguay –y– Brasil siempre amigados…
el producto final está en-cantado:
es infierno de amor que reverbera!

la academia no corre ya en el arte:
en el habla, latidos son amores…
una cosa es tratar con profesores
muy distinto es prosear en cualquier parte…

el lenguaje se da en tántos niveles:
platicando con flora en el portón
laburando en las chacras y en los rieles
o sambando y brigando en el bolón

de ahí que el español sea lengua impura
y el portugués esté contaminado;
que el buen dios popular todo ha creado
con el barro feraz de la mistura!

con esa mezcla construí estos versos:
realidad–emoción–caricatura
evocación de instantes y universos
copia fiel de la vida sucia-pura…

y al cobarde amarillo mequetrefe
que al coitado escupió en plena carcunda,
sólo toca espetarle soezmente:
–vai tomá, seu coió, tomá na bunda!!

Behares & Díaz 1998: 33-34

Rompidioma
Chito de Mello

Me han criticado
En varios "lado"
Porque he cantado
"Abrasileráo"
Que's "erejía"
Pronunciar "sía"
O que'n Bahía
fui "bautizáo"
Querido hermano
Montevideano
No soy "bayano"
"Tás engañáo"
Soy de Rivera
De la frontera
Donde cualquiera
Habla entreveráo

Soy fronterizao
Medio mestizo
"Sin compromiso"
Desde gurí
Tengo "mi doma"
No canto "en broma"
Soy "Rompidioma"
Y "no toy ni aí"

Si dices: "jónca",
"Talónpa", "bronca"
y andás "en mionca"
De "sol a sol"
No hallo, "defeto"
Que algún sujeto
Diga: "epitétos"
En portuñol
Yo canto a todo
El que "de algún modo"
"Codo con codo"
Sabe luchar
Canto al obrero
Que'l año entero
Por "el puchero"
Va a trabajar

Soy fronterizo... etc., etc.

Con "Los Farrapo"
Iguales "trapos"
Hicimo "sapo"
A algún "imperial"
Y hoy esta herencia
De independencia
Nos da conciencia
Internacional
De "Livramento"
Copio su "asento"
Pero "no miento"
Mi credencial
Soy: de "La Sesta"
"Duro de cresta"
Producto de'sta
Banda Oriental

Soy... etc., etc.

Este es "el suelo"
De mis abuelos
Por eso es que lo...
... quiero nombrar
Tomo "una pura"
Por la cultura
Y "la mistura"
De'ste lugar
De "tanto en tanto"
Mi voz "levanto"
Con este canto
De integración
Soy: guitarrero
Buen "cashacero"
Y "bagayero"
De "profesión"

De Mello 2005: 15-16


Piedra-mora
Agustín Ramón Bisio

Mesmo como piedra-mora
rondando n’el cuest’abajo
a tumbos por la cañada,
y a gorpes, sab’hasta cuándo,

asín me trujo la vida,
me redondando los cantos;
y, ya stoy, ¡cuasi redondo,
cuasi parao in el bajo!

Y, asín, como piedra-mora,
hei de quedar ne la varye,
ne la bera del camino,
cravadito, com’un marco.

Com’esas piedras redondas
que las va cubriendo el pasto,
y sólo sirven, as veces,
pra qui un “prestación” discanse,

o pra que argún carretaro
l’utilice como calzo,
o qui trompezando n’ella,
li largue argunos… ¡ca…rambas!

Por qui’inda, dispués di muerto,
hai de servir el cristiano,
para qui ayá, ei vez in cuando,
lo arricuerden in el pago,

¡mesmo como piedra-mora!
com’asiento, como calzo,
y, ¡até pr’istorvo di argunos
di los que siguen… rodando!

Bisio 1956: 107-108

“El limonero lánguido suspende”
Antonio Machado

El limonero lánguido suspende
una pálida rama polvorienta,
sobre el encanto de la fuente limpia,
y allá en el fondo sueñan
los frutos de oro...
Es una tarde clara,
casi de primavera,
tibia tarde de marzo
que el hálito de abril cercano lleva;
y estoy solo, en el patio silencioso
buscando una ilusión cándida y vieja:
alguna sombra sobre el blanco muro,
algún recuerdo, en el pretil de piedra
de la fuente, dormido, o, en el aire,
algún vagar de túnica ligera.
En el ambiente de la tarde flota
ese aroma de ausencia.
que dice al alma luminosa: nunca,
y al corazón: espera.
Ese aroma que evoca los fantasmas
de las fragancias vírgenes y muertas.
Sí, te recuerdo, tarde alegre y clara,
casi de primavera,
tarde sin flores, cuando me traías
el buen perfume de la hierbabuena,
y de la buena albahaca,
que tenía mi madre en sus macetas.
Que tú me viste hundir mis manos puras
en el agua serena,
para alcanzar los frutos encantados
que hoy en el fondo de la fuente sueñan...
Sí, te conozco, tarde alegre y clara,
casi de primavera.

Antonio Machado 2011: 7



[1] Publicación de la Universidad de la República, con el apoyo de la UNESCO.
[2] Sería pertinente aclarar aquí que el escritor fronterizo no debe sentirse en la obligación de realizar producciones poéticas en el dialecto. Los propios escritores que así lo hicieron también produjeron en español y existen varios nombres que solamente escribieron en español.

[3] Los poemas están registrados en el apartado Apéndice, de este trabajo.
[4][4] Habría que dejar claro que existen ejemplos de escritores que emplean el DPU en sus producciones, pero no con un sentido de reivindicación.
[5] Denominación que prefiere Fabián para designar al portugués del Uruguay representado en su poesía y que a partir de ahora pasaremos a usarla para hacer referencia, justamente, a esa variedad lingüística.
[6] Primera edición, 2010. Montevideo: Ediciones Del Rincón.
[7] La negrita es nuestra, aquí y en los demás ejemplos.
[8] Se extrajeron estos poemas de los siguientes libros:
Behares, Luis Ernesto y Carlos Ernesto Díaz (1998). Os som da nossa terra. Productos artístico-verbales fronterizos. Montevideo: Grupo Montevideo, Universidad de la República, UNESCO.
Bisio, Agustín Ramón (1956). Brindis Agreste. Montevideo: Editorial Martín Bianchi Altuna.
Machado, Antonio (2011). Soledades. RinconCastellano 1997-2011. www.rinconcastellano.com.
Mello, Chito de (2005). Rompidioma. Montevideo: Impresora Aragón.