Duele tanto respirar la ausencia
De un amor que ya no está
Los ángeles cantan su nombre
Mientras él sólo puede recordar.
El denso aire que los rodeaba
En una noche magistral,
Contenía en su esencia
Elementos de maldad.
Inocente amor surgía
En aquella pareja juvenil
Húmedos besos dulces
Acariciaban un cuerpo febril.
La mujer de pechos fuertes
Al mal no pudo resistir
Amó siempre a su amado,
Hasta el día de partir.
El amado, sin consuelo
Su vida tuvo que seguir
Pero el mal, no satisfecho
A él fue a perseguir.
La noche de los amores
Mucho celo provocó
Pequeños guerreros atacaron
Y el amado se debilitó.
Suspirando por su amada
el poeta se quedó
respirando densamente
su pecho se encogió.
Una noche misteriosa
Dormido el poeta quedó
Vio en sueños una mujer bella
De la cual se enamoró.
Vestía negro la figura
Como un cielo al anochecer
Fría como la nieve
Lo hacía estremecer.
Con sus manos lo acariciaba
Con su vestido lo cubrió
El poeta suspirando
A la muerte se entregó.
—Antony M. França.
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