lunes, 31 de marzo de 2014

Vida Gitana

En las sombras del “por qué?”
En el reflejo de la verdad
Vagamos por el mundo
Para frutos crear
En un suelo sin nombre
Que se debe aprovechar

Sin un líder experiente
Solos debemos caminar
Pero es arduo el camino
Porque juicios te echarán

Fuertes lenguas lanzarán
Piedras para tropezar
Pero anda, no las escuches
Aprende a ignorar
Pues adiestradas están
Por un cráneo vacío y tosco
En el cual ninguna idea
Puede en él penetrar

Alienados al sistema
Habladores hablarán
No los escuches, sigue en frente
Intenta el mundo cambiar
Pues una mente libre vale más
                                             Mucho más
Que mil hombres controlados
Por la rutina y la maldad.

Sois la base, no te rindas
Al mundo puedes cambiar
Ataca a los inocentes
Con valores de verdad
Pues sin duda cuando crezcan
De ello se acordarán

Muestra la ciencia
Enseña el arte
Ordena sus mentes y sus corazones
!No me escuches!, haz lo que sientas
Pero hacedlos libres
Modela hombres de verdad
Hombres que piensen
Hombres de autoridad
Hombres que puedan
Al mundo cambiar

No te contamines
La rutina deja ya
El hoy es el mañana
A Utopía llegaremos ya
Rememos sin vacilar, camina
Sin parar
Juntos podremos
la meta alcanzar.
                   
               P.D: la isla está cerca


                                     Antony M. França.

martes, 11 de marzo de 2014

Buscado encuentro

Esta noche que nos azota y este frío que nos abraza, que nos lastiman, juntos clavan puñales en nuestra carne, presa del frío nocturno. Así estamos, en esta cárcel sin rejas, en estas soleadas noches, en este verano invernal.
Parados estratégicamente en dos polos opuestos, pero que sabemos están muy cerca, casi se rozan. Caminamos las calles buscando esa mirada, esa mirada que cuando sea ha de ser esquiva, esa mirada que ambos debemos contener, aunque no queramos, buscando ese necesario instante de placer, de regocijo, del más puro amor imposible; esa mirada que de seguro dará como resultado esas horas, días, quizás hasta semanas siguientes de dolor, de incertidumbre, de arrepentimiento.
Pero con eso y todo esa mirada nos es necesaria, serán milésimas de segundos, que nos parecerá un día, será lo más parecido al roce de nuestras manos en nuestras mejillas, a esa caricia que nos debemos y que sabemos ya nunca será. La circunstancias, los errores quizás el destino, nos empujaron a esto, tú a un lado y yo al otro, a esquivarnos, a ocultarnos, y si estamos de frente "odiarnos"; cuando lo planeado, siempre fue lo contrario.

Pero mientras pienso todo esto, sigo caminando bajo la lluvia, buscando tu mirada, con la esperanza de encontrarte, encontrarte cómo nadie puede hacerlo, y sé que mientras caminas bajo esta lluvia piensas lo mismo, en encontrar mi mirada. Porque cuando nuestras miradas confluyan será ahí, en ese momento la única despedida, la ultima vez, la realización de esos pocos que sobran y nuestra liberación de este yugo que cargamos.
-Rúben Silva