jueves, 20 de febrero de 2014

Corredor

Muchos pasos duermen en mis oídos
alpargatas, championes, zapatos
sandalias, chinelas, chatitas
arrastrados o bien levantados
cansados, tranquilos
o soberbios, desesperados, fugaces
suaves, pesados
cantarines o tímidos
camuflados o desmerecidos
algunos reverberantes de las piernas
otros nacen esencialmente del suelo
algunos no pisan, son reflexiones
otros son como agujas
y se confunde quién hiere a quién

hay bailes, hay sueños
hay lágrimas desplomadas
hay risas en los talones
y resignaciones fermentadas en el hueco de la planta
cordones desatados juegan al azar
y tacos abismales rechazan el suelo

cierro los ojos
y solo escucho caminos
llamadas de pasos perdidos
que lloran y lloran y lloran
que están presos, sordos, ciegos
y reclaman pasto
y lluvia y barro
David Benavídez