viernes, 27 de junio de 2014

¿Tomamos un café?

Estaba imaginando una historia…

Te llamé porque hacía tiempo no sabía nada de ti. Después de aquel viaje todo cambió. Quería solamente sentir la emoción de más una vez oír tu voz. Entre suspiros que suspendían las palabras en mi boca y la angustia que traía dentro de mí, convirtieron aquel momento en una extraña sensación de ansiedades ahogadas que salían a la superficie para respirar.
Conté nueve eternos segundos después de haberte dicho:
-Hola, soy yo.
Solo para escucharte decir:
-¡Ah!...vos.
Es cierto que esperaba algo como un:
-¡Oh no! ¿Vos?... Ho- Ho- Hola ¿có-cómo estás?
Pero tan solo un "¡cuanto tiempo!" me dejaría más tranquilo, porque después del "¿Qué te hizo llamarme?" sentí el deseo de desaparecer. Es que el miedo me hizo temblar y parecía que ya estaba respirando un "¡Desaparece de mi vida!" y no quise arriesgar.
Empecé a buscar entre mis ideas una excusa para escapar del tema, pero solo me venía tu imagen y tú tierna y delicada piel, entonces pensé: ¡No! ¡Eso no!
Pero luego recapacité, es esto o un "¡Desaparece de mi vida!".
Fue por eso que elegí la primera opción.
Y luego te respondí:
-Es que estoy vendiendo flores y necesito gente, que me ayude, y pensé en ti.
Al terminar tan primaveral excusa mi mente voló unos instantes mi corazón aceleró su pulso pensando rápidamente a quién le pediría dinero prestado para abrir una florería, si me dijeras que "si" y lo cuán feliz, por primera vez, me haría escuchar de tu importante boca un nuevo "no".
Luego del rápido vuelo tu burlante risa me hizo volver a tierra, fue cuando escuché aquellas tan reconfortantes y vergonzosas palabras:
-¡Ya te voy a enseñar mejores excusas!
No tuve otra que tímidamente reírme, combinando la risa con una invitación:
-¿Tomamos un café?
No sé por qué, mi amor, después de tantos años recordé esta anécdota, quizá por la importancia de aquella llamada, o porque se me antojó un café.

¿Tomamos un café?

Rut


jueves, 5 de junio de 2014

Claroscuro

¡Ahhhhhhhh! Qué hermosa esa melancolía que nos regala el sol al ocultarse.
Nos lleva a un pasado no deseado,
nos trae recuerdos tan vivos que podemos sentirlos nuevamente,
nos da sensaciones amargas que las podemos degustar con la punta de la lengua...
Florecen, de nuestro inconsciente tal vez, sueños y fracasos que nos hacen sentir vivos.
No hay nada más hermoso que eso…

―Anónimo.


miércoles, 4 de junio de 2014

Nueva palabra, ¿Nuevo Sentimiento?

Saudade ¿Quién fue que te crió?
Vives por todas partes casas, barrios y ciudades,
y también en corazones que sufren igual que yo.

Saudade ¿Quién fue que te formó?
Unos sienten por recuerdos de amores que existieron
o también por los amados que hoy no están porque se fueron.

Saudade ¿Por qué vienes hoy a mí?
Es tan lindo el sentimiento,
pero vuelve aquí en mi pecho el dolor de los abrazos,
que pudiendo no los di.


Rut